9.5.18

Las Hijas del Agua, de Sandra Barneda

O... ¿Cómo haces una reseña sin tener el libro?
Esto podría llamarse así, básicamente porque solicité el ejemplar en Edición Anticipada, y llevo más de 6 semanas esperando... así que no va a llegar, lo tengo asumido. Sé que hay más gente en mi mismo caso, y eso me tranquiliza; también os digo que es la primera vez que solicito un libro y no llega, bien porque realmente no tenían ejemplares suficientes, o porque la han liado... ¿Quién sabe?
Pero yo tengo que entregar una reseña igual en la plataforma para poder optar a otros ejemplares, que ahora temo que tampoco lleguen cuando los solicito.
¿Cómo puede exigir una reseña a cambio de un libro y no enviarlo? ¿Cómo puedo hacer yo esa reseña? Pues escribiendo sinsentidos para pasarles el enlace. Es así. No hay reseña si no hay libro. Incluso pensé en leerlo en digital para hacerla, pero igual que yo me comprometo a hacer una reseña y enviarla, ellos deberían comprometerse a enviar el libro, o a dar una solución a los afectados.
Hasta el día de hoy no he recibido email pidiendo disculpas o excusándose por no enviarlo.
Y hasta aquí llega la entrada de hoy, porque mi indignación no conoce límites!

23.4.18

Nueva vida

Allí estaba él, terminando de fumar su cigarrillo de las 3 antes de volver a trabajar. Mi corazón dio un vuelco en mi pecho al verlo, con su pelo rubio despeinado, su barba incipiente, su camisa de cuadros arrugada y sus vaqueros desgastados, apoyando un pie contra la pared. No pude más que quedarme embobada mirándolo desde mi pequeño rincón, fuera del alcance de su mirada. Sabía que si me miraba, mi corazón se volvería a hacer añicos.
Lo nuestro tuvo un principio, apasionado, alocado, divertido, pero también tuvo un final, aunque no fuese el que yo esperaba.
Sonríe de repente, y mi corazón se para durante unos segundos; ojalá me volviera a sonreír así a mí. Ella llega, con su melena alborotada por el viento, con su cuerpo perfecto y su sonrisa de modelo. Veo cómo la abraza, cómo la besa, y no puedo más que dejar escapar las lágrimas, pensando que ella podía ser yo, que fui yo.
Me seco las lágrimas con el dorso de la mano, dejando mis ojos escocidos. ¿Cómo se supera una ruptura? ¿Cómo se retoma la vida de antes cuando la has compartido con una persona durante tanto tiempo? Tengo que recomponerme, que asimilarlo y seguir hacia adelante.
¿Cómo no supe ver que me estaba engañando? ¿Cómo no intenté evitarlo? ¿Fue mi culpa? ¿Fue la suya? ¿O fue un poco de los dos? Nos acostumbramos al día a día y dejamos de sorprendernos, de amarnos como al principio. Noté que la distancia y la rutina nos empezó a estancar, a ralentizar, a frenar y no pude hacer nada por impedirlo.
Estoy bien, tengo que estarlo, voy a estarlo. Ahora soy libre para ser quien quiero ser, para aprender de nuevo a reír, llorar, bailar, cantar, saltar, disfrutar de todo lo que la vida me brinda, pero sola.
Eso es lo que se dice, mejor sola que mal acompañada, y sé que, al final, lo mejor para los dos es esto.
Espérame, nueva vida, que allá voy.

9.4.18

Magia

¿Crees en la magia? No me refiero a la magia que sale en las películas, o la que se puede leer en los libros, me refiero a la magia que hay a tu alrededor. La magia de verdad.
La magia que está impregnada en las pequeñas cosas del día a día. Una sonrisa que surge espontáneamente en tus labios cuando ves a alguien a quien quieres, o cuando alguien tiene un detalle contigo sin esperarlo.
La electricidad que recorre tu cuerpo cuando esa persona especial te coge de la mano por primera vez, o en el primer beso. O en el abrazo que le das al reencontrarte con un amigo después de mucho tiempo.
Esa sensación maravillosa de estar en el sitio en donde quieres estar, o haciendo lo que más te gusta y hace que flotes en lugar de andar.
Esa magia también está contenida en unas lágrimas que salen sin haberlo planeado, cuando te emocionas o lloras de felicidad.
¿Todavía no crees en la magia? Pues existe, está en todas partes, tan solo tienes que parar, respirar profundamente aunque el mundo siga girando.
A veces, tan solo tenemos que frenar el ritmo para poder ver esa magia, porque está ahí.

20.3.18

La Creadora, de Haimi Snown

En un mundo gobernado por los ergys, Anahy es una insignificante cóctel, una mezcla entre los seres de fuego que aborrece y los pobres nulos que han nacido sin dones. Su poca energía no basta para ser recibida en el círculo de los primeros, pero es demasiada para ser aceptada por los segundos.
Encontrar un sitio al que pertenecer es su sueño, y espera poder cumplirlo en la fría Isla Held.
Pero cuando la fachada de mentiras empieza a derretirse, Anahy descubre que la verdad tiene una cara horrible: la de Sasha, un cabezota y desesperante ergy. El mayor tramposo, su principal adversario, un villano nato.
¿Podrá una cóctel controlar el fuego, el privilegio de los ergys?
¿Aceptará un amor fundado sobre engaños?
¿Encontrará la libertad en una cárcel de hielo?



9.3.18

Tiempo de albaricoques, de Beate Teresa Hanika

Elisabetta ha vivido siempre en el hogar de su niñez y desde entonces todos los veranos prepara mermelada con los albaricoques del árbol de su jardín. Conserva un tarro de cada año, igual que conserva vivos los recuerdos de su primer amor, de su pequeña tortuga y del día en que todo cambió cuando sus padres y hermanas fueron deportados por las SS.
Cuando la joven y reservada bailarina Pola llega para vivir en la habitación que alquila la anciana, ambas mujeres descubrirán juntas que solo resolviendo los conflictos que las atormentan podrán por fin hacer las paces con el pasado.