24.10.16

Consejos para dejar de morderse las uñas

Buenos días! Y feliz lunes :) Hoy me gustaría tratar el tema de morderse las uñas. Reconozco que me las mordía, y mucho, desde que tengo memoria hasta que cumplí los 18 o los 19 más o menos. Creo que mis padres se llegaron a desesperar conmigo, porque por muchos remedios que intentaban conmigo, ninguno funcionaba: aplicarme el producto de Mavala para dejar de mordérmelas, restregármelas por cosas que no me gustaban como sabían... pero a pesar de todo eso, nada funcionaba, hasta que un día, cambié el chip.


¿Queréis saber cómo lo hice y qué os recomiendo? Pues seguid leyendo :)

Recuerdo que el producto de Mavala -sabía como el culo- estaba asquerosamente amargo, pero después del mal trago inicial, yo seguía a la mío y me importaba bien poco que supieran mal. Hasta me escondía de mis padres para mordérmelas, aunque nunca hasta el extremo de hacerlas sangrar (porque hay gente que sí que llega a ese extremo).
 Cuando cumplí los 18, me dio por probar unas uñas postizas que vendían en Mercadona, con la manicura francesa normal o más de fiesta con brillo, pero me las puse fatal, porque me las pegué sobre las mías sin más, así que me quedaron gigantescas y se veían las mías por debajo. La segunda vez ya me lo curré más y las limé en la parte de color carne hasta adaptarlas al tamaño de mi base, y una vez ajustadas ahí, me las pegué y limé la parte blanca para que me resultaran más cómodas, y surgió la magia. Nunca me habían gustado mis manos, porque con las uñas mordisqueadas me las veía súper feas y siempre intentaba que no se me viesen mucho, pero cuando las vi con aquella manicura francesa me enamoré y mi mente se propuso dejar de morderme las uñas para siempre.
De eso hace casi diez años, y aquí sigo, sin haber recaído, así que ahora os cuento los trucos que utilicé.

Las uñas postizas, al ir pegadas con un pegamento similar al loctite, me destrozaron mis propias uñas, porque el plástico evitaba que la uña respirara y se me hicieron como surcos hacia dentro, me las arrancaba con los dientes, o con algún golpe alguna se iba volando, y el pegamento seguía en mi uña, y me lo quitaba con los dientes, así que lo único que conseguí así fue debilitar la uña, y hacer se se abrieran en capas en la misma base. Imaginad como estaban cuando crecían un mínimo... se me rompían con mirarlas. en este punto lo más lógico sería abandonar y volver a mordérmelas, pero como soy cabezota, las quería tener largas.

¿Cómo conseguí dejarlo? Pues con estos sencillos pasos:
    1. Comprar un buen endurecedor, ya sea en forma de esmalte o en líquido (en mi caso, me decidí por el endurecedor científico de Mavala).
   2. Llevarlas pintadas, al principio en tonos claros e ir utilizando tonos más oscuros progresivamente. Yo, para evitar morder, cogí la manía de levantar el esmalte con los dientes, con lo cual, si utilizaba esmaltes oscuros, se me quedaba entre los dientes, así que dejé de hacer esot ambién.
   3. Llevar SIEMPRE una lima encima, porque al principio se rompen como el papel, y se enganchan, y lo más fácil es echarles la boca. Así que llevando una lima pequeña en el bolso se puede solucionar el problema de las roturas fuera de casa.
   4. Intentar repintar o cambiar de esmalte cuando salte, porque cualquier uña despintada es una presa fácil.
   5. Llevarlas limadas aunque sigan estando cortas, para evitar enganchones, porque así se me partieron por muy mal sitio miles de veces en el proceso de desengancharme de ese vicio.
   6. Fregar con guantes y evitar tener las uñas en remojo mucho tiempo para que no se reblandezcan demasiado, porque ya están blandas de por sí.
   7. Y por supuesto, lo más importante: tener fuerza de voluntad. Intentar no llevarse las uñas a la boca demasiado, y tener paciencia para saber que se van a romper mil veces, pero poco a poco se van a ir endureciendo.

¿Os mordéis las uñas o lo hacíais? ?Habéis conseguido dejarlo? Yo estoy bastante orgullosa de haber conseguido dejarlo, porque me costó mucho dejarlo definitivamente.
Espero que tengáis una semana estupenda, y nos vemos en la próxima semana :)

6 comentarios:

  1. Por suerte, es una costumbre que nunca he tenido, pero mi hermana sí y le costó muchísimo dejarlo, auqnue lo consiguió. Seguro que mucha gente agradece tus consejos.
    Un besazo!

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    1. A mí también me costó, a veces incluso pienso en retomarlo cuando se me rompen al ras y esas cosas!!jajajaja
      besos

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  2. "Cualquier uña despintada es presa fácil" Cierto, doy fe!! Llevaba una semana sin morderlas y ayer vi que una empezaba a perder el esmalte que me di.. Y ataqué de nuevo, jo xD Siempre me digo "solo morderé un poquito y paro", pero puff, al final no paro! Hoy vuelvo a empezar, con las uñas pintadas de un precioso negro ^^

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    1. tendrías que ponerte esta entrada como página principal, para recordarlo jajajajajaja
      ÁNIMO!!!

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  3. Yo es una mala costumbre con la que aún sigo batallando...Me las he dejado de morder varias veces y durante varios meses pero no consigo dejarlo del todo, lo bueno es que cada vez me las muerdo menos (me refiero a que ya no me las dejo tan cortas que alguna vez si me he hecho sangre...y como duele!).
    Lo que dices de la uña despintada es completamente cierto, cualquier mini esquinita que se salta parece que te "grita" para que le pongas remedio.
    Muy buenos consejos, son los que yo llevo a cabo, a ver si esta vez es la última y consigo dejarlas largas para siempre,jeje. bsts!

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    1. pues mucho ánimo, y a ponerle ganas, que es lo que se necesita. es difícil dejarlo, pero te digo que se consigue jajaja
      besos

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